Rosa Chancho

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Fuerza y Elegancia (2007/Septiembre)

Durante agosto y septiembre de 2007, el artista Miguel Mitlag programa dos tertulias experimentales en su casa -en el barrio de Congreso- durante días hábiles, en el horario de 15 a 20 hs. Para desarrollar estas experiencias convoca primero a Cecilia Szalkowics & Gastón Persico, que realizan Club Script el 16 de agosto, y a Rosa Chancho. Los encuentros son compartidos con un grupo de 40 invitados, en su mayoría artistas.
El 25 de septiembre, Rosa Chancho organiza Fuerza y Elegancia, un evento que gira en torno a un viaje en Limousine, de dos horas, bordeando el perímetro de la Ciudad de Buenos Aires. Sólo seis personas entre los presentes son seleccionadas. Según el criterio de nuestro anfitrión, el mozo Jaime, aquellas más elegantes realizarían la experiencia. Se les ofrece una cámara de video para su registro. La mayoría excluida permanece dentro de la casa esperando el regreso de los elegidos, con un programa que incluye pirámides de Champagne, pirámides de Ferrero Rocher, esculturas de hielo, compilados de hits de los años 90 y la proyección de Cleopatra de Elizabeth Taylor.
Para financiarse Rosa Chancho condensa esta experiencia en una obra: el kit Fuerza y Elegancia, una caja-objeto de cinco ediciones. La primera edición, o Caja del Mecenas, fue vendida antes del evento a un coleccionista para la realización total de este proyecto.

Medidas variables

Premio Para Las Artes Visuales Rosa Chancho 07 (2007/Mayo)

La primera edición del Premio Rosa Chancho para las Artes Visuales une dos sistemas: Premio-Trofeo / Galería-Precio, regulado por el contexto de la feria y su tope de venta para el arte emergente. Como primer premio, se otorga al artista la posibilidad de venta a la cotización máxima permitida: u$s 1.300. El mejor es el más caro y el más caro es el mejor.
Creamos así un círculo virtuoso, legitimando la obra e impulsando la carrera de nuestros artistas con un premio que tiene como jurado a la galería misma. El stand con los premiados, ubicado en el Barrio Joven de la Feria, se decora como una escenografía con reminiscencias kistch de nuevo rico de los años 90.
El primer premio fue otorgado a Kuki Benski, una artista de 55 años que no había cosechado una visibilidad importante. Dentro del sector para galerías jóvenes, Kuki se vuelve un furor de ventas y su obra se reproduce en diversos medios de comunicación.
La ceremonia de premiación fue conducida en vivo por la famosa actriz venezolana, Catherine Fulop.

Medidas variables

Bola de Lodo (2007/Marzo)

Una bola de lodo de dos metros de diámetro flota entre las columnas de Testa. Cinco galeristas comienzan a generar un espacio arrojando barro sobre una esfera. La bola de lodo es el epicentro energético. El espacio nuevo, que invade el espacio viejo, se construye con reglas.
Los cinco galeristas invitan a cinco artistas o no artistas para que se transformen en los Lodo. Les otorgan una semana para que se pongan de acuerdo o no, y vayan un día o más, a trabajar en conjunto o individualmente. Los Lodo tienen que invitar, a su vez, a otros cinco artistas o no artistas para que sean los Lodo de la semana siguiente. Rosa Chancho se reserva el derecho de asignar un Escuadrón de la Oscuridad: grupo de N artistas o no artistas que se transformarán en los Oscuros y podrán intervenir sobre el proceso cuando se los suelte..
Los materiales de trabajo que la galería deja disponible en la sala son tierra, agua y elementos ayudativos, sin restricciones en la adición de otros propuestos por cualquiera de los Lodo. No se contará con ningún tipo de asesoramiento para la “buena” utilización del material. La superficie de trabajo queda delimitada a toda la sala del CCEBA y el entorno de trabajo ofrece neutras condiciones para su desarrollo.
El proceso comienza el 15 de febrero, día que abre al público, y finaliza el 20 de marzo, día de su inauguración. La muestra, en este último estadio, continua hasta el 20 de abril.
Rosa Chancho es una galería de arte.
Bola de lodo es su proyecto en el CCEBA.
Artistas invitados por Rosa Chancho: Rafael Cippolini, Florencia Rodríguez Giles, Juliana Iriart, Nicolás Mastracchio, Deborah Pruden, Sebastián Bonnet, Axel Straschnoy, Mónica Girón, Benito Laren/Ríos, Daniela Luna y la participación especial de El Escuadrón de la Oscuridad.

Medidas variables

Veedores (2006/Noviembre)

Se desarrolla en la pregunta número 1 de Visión del arte.

Medidas variables

Hombre Obra (2006/Mayo)

Rosario. Septiembre 2006.
El Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (Macro) invita a Rosa Chancho a participar en la Segunda Semana del Arte de esa ciudad. Un vecino, llamado Rubén Asencio, se anota en el programa Art Delivery y le ofrecen, como opción, el envío de una obra a domicilio.
Mediante cuatro mecanismos, Rosa Chancho invierte el pedido y en una tarde convierte al vecino en obra de arte.
1era etapa: Bautismo.
Fernando Farina (Director del Museo Castagnino+Macro) realiza el bautismo de legitimación en las puertas del museo, salpicando al hombre con agua bendita y firmando un diploma, junto a Rosa Chancho y el mismo Asencio, para que comience su conversión a obra de arte.
2da etapa: Tasación.
Rosa Chancho traslada la obra para que sea tasada por los galeristas de Pasaje Pam. Se discute acerca de sus posibilidades de venta. La problemática gira en torno a los derechos sobre la obra que adquiere un potencial comprador al poseer a Rubén Asencio, un psiquiatra que vive en Rosario. Finalmente, se toma la decisión de vender el proyecto y no la persona, a 10.000 pesos argentinos.
3era etapa: Clínica.
Se realiza una clínica de obra con teóricos y artistas de Rosario e internacionales, para discutir el límite de la obra con respecto a sus fluidos, hijos, o producciones manuales, y los posibles modos de exhibición. Se decide no exhibirla como objeto, sino como persona.
4ta etapa: Exhibición
Se lo presenta a Rubén Asencio, como obra, a gente del campo artístico rosarino durante una inauguración. Entre las personalidades del circuito, Fernando Farina y Roberto Echen, curador del Macro, demuestran interés en adquirir a Rubén Asencio para la colección del Museo, pero las negociaciones nunca llegan a formalizarse y la propuesta se desvanece.

un día

Proyecto Ventana (2006/marzo-Noviembre)

Se desarrolla en la pregunta numero 1 de Visión del arte.

Medidas variables

Inauguración (2006/Diciembre)

Buenos Aires. Noviembre 2006.
Dentro del marco de Estudio Abierto, Rosa Chancho desarrolla una performance. Inauguración es el título de una inauguración permanente en una galería virtual donde lo único que sucede es el acontecimiento de la inauguración misma.
Se convoca a Rocío Fernandes, director de cine, para que desarrolle un cronograma de mini momentos y dirija su realización.
La galería es un cuadrado delimitante de 4 x 4 m con una altura de 50 cm y una abertura que funciona como puerta de acceso y salida. El público es estimulado a ingresar mediante el ofrecimiento de vino barato de damajuana y la posibilidad de comer nachos que deben tomar de una pirámide construida en el piso. Las actividades típicas de una inauguración, (tomar vino, comer snacks y hacer sociales) son permitidas únicamente dentro de esta galería sin paredes, donde se fusiona el ciclo predeterminado de situaciones con la relación espontánea generada entre los visitantes.

Medidas variables

Retrospectiva (2008/Mayo)

Se da el caso de que el primer solo show de Rosa Chancho en una galería de arte es también una retrospectiva. Se da el caso de que esta galería es Appetite, espacio que tuvo una peculiar gravitación en la escena local de los últimos años. Se da el caso de que todo esto ocurre promediando dos mil ocho: la mirada va hacia atrás, Rosa Chancho se vuelve hacia su propio pasado e implementa para ello una exhibición de obra inédita a la que titula Retrospectiva.
Una exhibición de obra inédita: si se trata de Rosa Chancho, deberemos prever un engaño en esa caracterización: ¿no hablamos del proyecto que explotó en 2006 ofreciendo apenas un espacio físico abstracto como una página en blanco abierta a los usos y concatenaciones más variados? ¿No es Rosa Chancho un grupo de artistas que sistemáticamente se caracterizó por diversificar su condición de artistas, galvanizándola en una notoria profusión de iniciativas cercanas al debate sobre el campo del arte, el trabajo en colaboración y el montaje y desmontaje de redes e instituciones bien adheridos al pulso de cada momento? En poquísimo tiempo, Rosa Chancho hizo ruido valiéndose de un espacio concreto atacado por proyectos específicos (proyecto ventana), un premio a las artes visuales (que tuvo lugar en la feria arteBA) y una discusión en torno de la posibilidad que tenía un vecino de Rosario de convertirse en pieza estable de la colección del Castagnino+MACRO, por tomar unos pocos ejemplos. Pero su poder de fuego supo no confundirse del todo con la sensación térmica discursiva reinante en el momento en que el proyecto surgió: la curva de densidad decreciente de una atmósfera epocal cargada de grupos, colectivos y redes.
Buscando la expresión mínima: Rosa naturans, Rosa naturata, Rosa ubicua
Para factorizar adecuadamente la estela de Rosa Chancho sobre la coyuntura artística local de los últimos años no conviene inscribir similaridades morfológicas (en cuanto al trabajo grupal) en un conjunto de fenómenos más abarcativo (colectivos de artistas, artist-run spaces, etc.). Es interesante lo inverso: la manera sutil en que el grupo, asimilando los tópicos vinculados con la desmaterialización del objeto artístico y la magnificación del elemento relacional que corrieron todo a lo largo de los primeros años de la década, pudo producir una obra capaz atestiguar y codificar esos fenómenos en una serie de estructuras conceptuales simples: proyectos concretos que tuvieron lugar en espacios específicos y reclamaron una definida elaboración lógica y textual. Trabajos como Inauguración (Estudio Abierto 2006) o Fuerza y Elegancia (casa de Miguel Mitlag 2007) corresponden plenamente al renuente estado de ánimo de la época, afecto a lo inobjetual, a lo inespecífico y a lo efímero. Pero, en tanto que proyectos, estas experiencias reclaman ser leídas también desde su reverso: eventos programados y producidos en condiciones puntuales, organizados en grillas y tablas de horarios, indentados, subcategorizados, repletos de actores, variables y funciones articuladas en textos que en muchos casos acompañaron el desarrollo de los trabajos y que siempre funcionaron como su bosquejo y su registro. Rosa Chancho puede desglosarse así en dos órdenes: el de las actividades efectivas desarrolladas en cada caso (compartidas, indiscernibles de su exterior y a veces imprevisibles) y el de la proyectación previa. La ubicuidad del grupo, su capacidad de trasvestirse, mezclarse e indiferenciarse dependió siempre de la promoción de recetas, caracterizaciones y definiciones de entorno. De modo que lo que pueda leerse como obra, en el caso de Rosa Chancho, dependerá siempre del curso que tome la interacción de un proyecto singular con el espacio exterior sobre el que opera: espacio de sociabilidad integrado por colegas, espacio discursivo de textos y debates, espacio material y simbólico concreto, con su peculiar semántica de intereses, conflictos y limitaciones. En este sentido, la ubicuidad de Rosa Chancho no tiene nada de inmaterial, y más bien ayuda enormemente a reconocer las condiciones del terreno, los límites y los problemas de las circunstancias que atravesamos.
Pero la articulación de los distintos proyectos tuvo también cierta garantía de mistificación: una mezcla de ironía e ingenuidad, auténticamente sarcástica y pretendidamente inocente. Retrospectiva se vincula de un modo extraño con el pasado común que, de algún modo, reconstruye. El cambio de metodología y orientación es evidente: Rosa Chancho apuesta todo a la recuperación constructiva del espacio y al peso propio de los objetos que en el caso de obras previas tenían una función más subordinada al desarrollo contextual. Si hubiera que decirlo con un verbo, el primer salto mortal viene dado porque este trabajo se propone exhibir, y lo hace taponando y sustituyendo el espacio físico de la galería por un espacio virtual autorregulado e independiente, con su propio diseño de circulación, sus propia lógica y sus propios límites. Dejando de lado el sistema de referencias que la obra propone (las menciones a los proyectos anteriores y a otros artistas), dejando de lado incluso la información visual que ofrece cada tramo de la muestra, la organización tubular de Retrospectiva cumple con la particularidad de ser eminentemente recorrible y exhibitiva. Condición que la aleja de los proyectos previos sólo para vincularla con ellos a partir de elementos y temas que remiten a un imaginario compartido presente desde el vamos en el grupo: la revisión de los años noventa entendidos desde la estética fake plastic, el peso iconográfico de la TV y la temática del show business. Retrospectiva cumple con los standards autocelebratorios del negocio del entretenimiento y apunta a generar efectos sensitivos a partir de de cierto conceptualismo RGB, equidistante del Gutai Project y de Pablo Codevilla: mampostería y panelería, estímulos fuertes y directos, juegos de luz, sonido y movimiento, trucos técnicos y sorpresas de parque de diversiones a medio camino de la crítica institucional y la rememoración de la infancia y la fantasía, en un trabajo sin nostalgia pero dotado de un fuerte sentido de la relectura. Según ellos mismos dicen, hacer una retrospectiva implica apurar el suicidio; a su modo (y por todo lo que representa), Rosa Chancho está precipitando el fin de una época (la época que fue suya o que hicieron suya). El pasillo central que el grupo se autoconstruyó en Appetite nos muestra a sus integrantes travestidos como gente peluda, verdaderos monstruos de feria desprovistos de ojos: la tela cortada (en reverb con la entrada de la muestra) mitifica la relación que Rosa Chancho estableció con su público, con su entorno: mirar antes que ser mirado, poder camuflarse antes de entrar en escena.
Coming Attractions
Según una leyenda urbana caída en desuso, la arquitectura de internet sería capaz de sobrevivir al armaggeddon nuclear, debido a su estructura nodal y anárquica; de Rosa Chancho podría decirse otro tanto: están preparados para cualquier glaciación o derrumbe bursátil de la esperanza que pueda afectarnos. Tomando en cuenta la capacidad de asimilar, integrar y recomponer el tejido externo que tuvo desde sus orígenes el grupo, queda claro que no puede hacerse la historia de Rosa Chancho sin hacer la historia entera de nuestra contemporaneidad: de nuestras instituciones, de nuestros conflictos y nuestras promesas. ¿Qué necesitará el historiador del futuro? Con Rosa Chancho y un puñado de links de del.icio.us debería alcanzarle.
De hecho, podemos aventurar las primeras páginas de un libro sobre la escena artística argentina de los años '00 como una estructura compleja, en la cual el punto de partida dependiera de la posición accidental del lector. Estaríamos seguros de antemano de que un tal libro no debería comenzar por la muestra individual de un artista en alguna galería localizable en tiempo y espacio. Esa primera página podría hablarnos del lanzamiento de la revista ramona, o de los comienzos de la galeria Belleza y Felicidad, o de la serie de actividades que integraron el proyecto Trama, así como los debates y el entusiasmo callejero que en aquel momento acapararon. Quizás el libro se parecería más a un wiki que a un impreso en papel ilustración (y posiblemente más a una página de discusión llena de desacuerdos entre foristas que a una entrada organizada y legible). Se parecería, sin dudas, a Rosa Chancho. Porque Rosa Chancho supo parecerse a todo y ser, de algún modo, todos. Un proyecto que logró fotografiar y organizar mejor que ningún otro la agenda y las formas de mirar de la escena artística local en su integridad puede tomar prestada una frase de Larry Page: Rosa Chancho son ustedes.
Claudio Iglesias
mayo de 2008
Rosa Chancho
Retrospectiva
Appetite

Medidas variables